Consejos para preparar tu mochila viajera

Como viajera, intento que cada vez que preparo la mochila no entre ni por casualidad cosas que no necesitaré, que me molestarán o que simplemente hará que ocupe mi mente en eso sin necesitarlo.

Si ya has intentado ahorrar en tus boletos aéreos y viajar en una aerolínea Low-Cost, lo más probable es que hayas optado por usar una mochila de viajes, para evitar así cargar pesadas e incómodas maletas de ruedas, y facilitarte los traslados.

Viajando con las cosas a cuestas, lo primero en lo que tendríamos que pensar es en nuestra espalda. Y valorar variables como el destino, la duración del viaje y las temperaturas que enfrentaremos.

En función de estas 3 variables podremos planear qué nos vamos a llevar. Evidentemente, si podemos vivir sin laptop puede que nos estemos ahorrando hasta 3 kilos (y la preocupación por el equipo) y si nuestro viaje es en verano, estamos de suerte, la ropa evidentemente pesa menos.

Por ejemplo, para un viaje de una semana, con 4 o 5 blusas y 3 pantalones es más que suficiente. Y si no queremos lavar, porque no vemos el momento ni el cómo, tenemos que pensar que las lavanderías automáticas son muy comunes en muchas ciudades del mundo y por solo algunas monedas.

Usa menos cosas que en casa

Es raro pero muchas veces llevamos más ropa de la que usamos en casa y a veces llevamos incluso más cosas de las que usamos cuando no viajamos. Sé de personas que llevan, por ejemplo una muda diaria para el viaje y en casa usan dos veces la misma en una semana. Sigue tus costumbres y si no usas 3 pares de zapatos en una semana o si puedes usar más de una vez alguna ropa quita la prenda extra y verás que ganas mucho espacio.

No lleves nada “por las dudas”

Este es uno de mis lemas. Llevar algo porque tal vez lo llegues a utilizar es una invitación a sacarlo a pasear y lo digo por propia experiencia. Después de algunos viajes me encontré que algún pantalón no lo usé nunca o que esa linterna diminuta no gastó su batería ni un segundo. Antes de hacer la mochila pregúntate “¿es muy necesario llevarlo? ¿realmente lo usaré? si le respuesta es “no”, mejor déjalo.

Sólo la mitad de las cosas

Esta regla parece un poco extrema pero deberías, al menos en la teoría, intentarlo. Imagina que estás ahora mismo haciendo tu mochila y pusiste 4 pantalones y 6 blusas ¿Qué pasaría si quitas 2 pantalones y 3 blusas? ¿Podrías viajar con eso? Aun cuando suene extrema y dura esta técnica es una buena forma de ver que en realidad es posible que estemos llevando más de lo que necesitamos.

Equipo electrónico, sólo lo necesario

He pecado más de una vez en cargar cosas que no necesito. He llevado a algunos viajes trípodes que no salieron del alojamiento. Piensa dónde viajas y si lo que llevas es necesario en ese lugar. Tengo amigos que hacen grandes viajes sólo con el móvil y vuelven tan contentos, otros que son grandes fotógrafos sólo llevan una cámara y hacen mejores imágenes que quien carga 20 cosas. La cantidad a veces es agobiante y no aporta mucho.

Sé solidario y comparte

Me parece raro esto que diré pero he visto parejas de viajeros que se llevan dos ordenadores, dos ratones, dos cámaras, dos… y así. Algunas cosas sí que es mejor y más cómodo llevar por duplicado. Por ejemplo, si vas con tu pareja o un amigo(a) es mejor compartir las cosas. Vale la pena.

Si te falta algo, despreocúpate

Este es el secreto más bonito. Practica el desapego. Imagínate que se te olvidó el rimel o te dejaste la tarjeta de memoria dentro de la laptop, pues no pasa nada. El mundo no se viene abajo, el destino sigue ahí y las cosas a disfrutar seguirán ahí. Cuando hagas tu mochila repite: si me lo olvido no pasa nada y al volver verás que no era tan grave.

Libérate y minimalízate

El minimalismo es una forma de vida que tiene más de 2.500 años y se basa en la filosofía de que necesitamos vivir con menos para ser más felices, necesitamos y debemos desapegarnos porque el valor no está en lo material. Minimalizarse es liberarse y aun si no eres minimalista en tu día a día inténtalo con tu mochila de viaje porque tal vez a tu regreso hayas descubiertos formas diferentes de recorrer el mundo que valen la pena.

Tres cosas que debes evitar

  1. “Colgar” objetos fuera de la mochila: zapatillas, toallas, casacas, etc. Lo único que harán será desequilibrar tu mochila, hacerla más pesada e incómoda.
  2. Que queden bultos duros y/o punzantes sobresaliendo en la zona de la espalda. Si algún objeto sobresale por la zona de la espalda, cuando camines te rozarán y terminarás destrozada.
  3. Meter ropa mojada dentro de la mochila. En caso de que te haya quedado ropa húmeda/mojada, métela dentro de una bolsa de plástico y en cuanto llegues a tu siguiente destino, extiéndela para que seque.

Cómo meter todo en la mochila

  • Cuando ya definiste qué llevarás, ponlo todo frente a ti sobre la cama o una mesa, ya que visualizarlo todo junto te ayudará luego a organizarlo mejor dentro de tu mochila.
  • El segundo paso, y antes de meter todo como una desenfrenada dentro de la mochila, es estudiar detalladamente las características y opciones que te brinda tu mochila. De esta manera aprovecharás mejor los espacios: bolsillos externos e internos, particiones, capote, etc.
  • Trata de distribuir el peso para que la mochila quede equilibrada y compacta (no deben quedar espacios vacíos).
  • Divide la mochila mentalmente en 3 partes. Coloca lo más pesado y “lo que no utilices a diario” en el tercio inferior de la mochila lo mas pegado a lo que sería tu espalda. Muchas mochilas llevan una partición pensada específicamente para esto.
  • La mejor manera de meter la ropa en la mochila es: enrollándola. Puedes enrollar 2 ó 3 blusas juntas, 2 ó 3 pantalones juntos. Esto te ahorrará espacio y prevendrá que la ropa se arrugue mucho.
  • Los zapatos, si son aparatosos, mételos por separado en bolsas de plástico. Dentro del calzado puedes guardar los calcetines, o ropa interior en bolistas plásticas (e incluso parte de tu dinero en efectivo… shhhhh! que no se entere nadie).
  • A medida que vayas metiendo los diferentes ítems, presiona bastante para no dejar huecos innecesarios. Recuerda que la mochila debe quedar como un tubo compacto.
  • No olvides meter una bolsa plástica vacía para luego llenarla con la ropa sucia, la cual, idealmente, también puedes ir enrollando.

¿Alguna vez viajaste sólo con una mochila? ¿Tienes algunos otros consejos? Compártelo con nosotros en la zona de comentarios más abajo.


Deja un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas HTML y atributos:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>